MEMORIAS DE NADIE: México, identidad latina y racismo gringo

Pérez: Imagínate que una parte significativa de tu identidad, de lo que eres, representara la muerte para alguien más, la destrucción de la vida… habría que ser capaz de enfrentarse a un cambio existencial tremendo para estar bien con uno mismo…

Sánchez: ¿Ya estás hablando de capitalismo y globalización otra vez?

Por Don Nadie 
Imagen de portada: Puebloslatinos.net

Imagina que no tienes donde dormir, qué comer, ni donde trabajar o estudiar. Lo único que te rodea, lo único que te espera si permaneces donde estás, es la muerte. Tan sólo en tu cuadra ya han matado a diez personas en lo que va del año, sin mencionar los incontables robos a casa habitación, las violaciones, las golpizas…

Quizás lo peor de todo es que tu realidad se replica en el resto de la ciudad, en el resto del país. La pobreza y la violencia son el binomio que asola a toda tu patria. Y a pesar de que la amas, de que llevas en tu existir sus platillos, sus tradiciones, su carácter, sus prendas, sus fiestas, tienes que dejar tu hogar. Es eso, o quedarte y morir como tu hermano, como tu vecino, como tu amigo de la escuela.

Esta es la realidad que enfrentan los migrantes hondureños. No son delincuentes, no son violadores, no son todos esos adjetivos que la gente con poder gritan con odio por todos los medios de comunicación que (sobre)viven del amarillismo y la creación de pánico social. Una plática, sólo un intercambio de palabras, 10 minutos de tu vida bastarían para ver más allá de este discurso de miedo, te ayudaría a ver que las diferencias son mínimas cuando un corazón toca a otro, cuando los pueblos se entienden, se apoyan y se protegen a sí mismos. Eso tendríamos que estar haciendo los mexicanos.

¿Por qué huir de Honduras?

Violencia extrema, pandillas, problemas económicos y un presidente acusado de corrupción y de tener vínculos con el narco: Estas son algunas de las razones por las que los hondureños están migrando masivamente.

Posted by AJ+ Español on Wednesday, 24 October 2018

La situación de la carava migrante de los hondureños no es casualidad. Llega en un momento de cambios sociopolíticos globales de gran envergadura. Mientras en México ha triunfado, por primera vez en la historia, un gobierno de izquierda con tendencias social-demócratas, desde Estados Unidos Donald Trump sigue creando tensión global y nacional, mientras en Brasil están por entregarse en bandeja de plata al fascismo.

Este panorama no es muy alentador para el futuro. Sin embargo, hay esperanza detrás de esta fase fascista del neoliberalismo que se avecina. Y esta esperanza parte de México. Nunca en la historia de nuestro país habíamos tenido un gobierno que realmente representara los intereses nacionales y populares, ni que se opusiera con firmeza y dignidad a los caprichos de Estados Unidos y de la Banca Mundial (quizás Lázaro Cárdenas sería una breve excepción).

Imagen: El diario.es

Es a partir de este viraje que ha hecho el país que, como gran hermano ejemplar que representa el pueblo mexicano, pudiera iniciarse en Latino América un proceso de emancipación, liberación y autonomía de los pueblos, rompiendo por primera vez con cientos de años de hegemonía norteamericana, hegemonía de un país que se ha enriquecido a partir de la guerra, el despojo, la destrucción y la muerte impuesta a otras naciones.

Sin embargo, esta tarea no será nada fácil, porque México es mestizo, es un híbrido, y no sólo en el sentido del mestizaje de prehispánicos y españoles, sino, y quizás en mayor grado, por la fuerte aculturación que ha recibido el país de su vecino del norte. En estos días de caravanas migrantes han aflorado esos rasgos norteamericanos que muchos mexicanos han interiorizado en sus procesos de formación identitaria y cultural: la xenofobia, el racismo, el clasismo y el odio a todo aquello que sea incomprendido y percibido como una amenaza (ingenuamente).

Las raíces de tanto odio no son mexicanas. Cualquier mexicano sabe que en su familia se predica el amor, la solidaridad, el trabajo duro, la “buena onda”. El pueblo mexicano ha sido, históricamente, de carácter humilde, y eso mismo le ha permitido desarrollar un espíritu noble, digno y fraternal. El reto que ahora se presenta frente a nosotros es el de comprender el origen de nosotros mismos, y tener la suficiente madurez para asumir la responsabilidad que conlleva el respaldar a los camaradas latinos que en estos momentos necesitan de nuestro apoyo.

Foto: reportealdia.com.ar

No hay que ser un genio para comprender el origen de tanta violencia, miseria y pobreza en Honduras, pues finalmente se trata de la misma ecuación que en México y en otros países centroamericanos y sudamericanos: la intervención de Estados Unidos (militar, política, económica, criminal) en la desestabilización del país, la imposición de gobiernos neoliberales, la corrupción de la clase política, la creación de caos y violencia a partir del financiamiento del crimen organizado, y si no hay de otra, pues un Golpe de Estado.

Reto a todos los xenofóbicos y racistas que han salido a expresar su odio y miedo en los últimos días a investigar sobre el Golpe de Estado efectuado en Honduras en 2009 para imponer un gobierno de derecha. Es más, les ahorro el trabajo: https://www.alainet.org/es/articulo/188983. Si tanto les interés reconocer y protegerse del “enemigo”, les garantizo que encontrarán respuestas claras en esa lectura. El migrante no es el enemigo; es el que lo ha dejado sin casa mientras mataba a sus hermanos.

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